Novelas Cortas by Pedro Antonio de Alarcon
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25 El _aduar_ se hallaba completamente solo en aquel momento.
Todos sus habitantes habian salido ya con el ganado o con los
aperos de labor a los vecinos montes y canadas.
--Esperame aqui...--dijo _Manos-gordas_ a su mujer.--Yo
voy a buscar a ben-Munuza, que debe de hallarse al otro
30 lado de aquel cerro arando los pobres secanos que alli posee.
--iBen-Munuza!--exclamo Zama con terror.--iEl renegado
de quien me has dicho....
(p96)
--Descuida....--interrumpio _Manos-gordas_.-- iHoy
puedo yo mas que el! Dentro de un par de horas estare de
vuelta, y veras como se viene[96-1] detras de mi con la humildad de
un perro. Esta es su choza.... Aguardanos en ella, y haznos
05 una buena racion de alcuzcuz[96-2] con el maiz y la manteca
que hallaras a mano. iYa sabes que me gusta muy recocido![96-3]
iAh! Se me olvidaba.... Si ves que anochece y no he bajado,
sube tu; y si no me hallas en la otra ladera del cerro o
me hallas cadaver, vuelvete a Ceuta y echa la carta al correo....
10 Otra advertencia: suponiendo que sea mi cadaver lo que encuentres,
registrame, a ver[96-4] si ben-Munuza me ha robado o no
este pergamino.... Si me lo ha robado, vuelvete de Ceuta a
Tetuan, y denuncia a las autoridades el asesinato y el robo.
iNo tengo mas que decirte! Adios.
15 La mora se quedo llorando a lagrima viva, y _Manos-gordas_
tomo la senda que llevaba a la cumbre del inmediato cerro.
XI
Pasada la cumbre, no tardo en descubrir en la canada proxima
a un corpulento moro vestido de blanco, el cual araba
patriarcalmente la negruzca tierra con auxilio de una hermosa
20 yunta de bueyes. Parecia aquel hombre la estatua de la Paz
tallada en marmol. Y, sin embargo, era el triste y temido _renegado_
ben-Munuza, cuya historia os causara espanto cuando la
conozcais.
Contentaos por lo pronto con saber que tendria cuarenta anos,
25 y que era rudo, fuerte, agil y de muy lugubre fisonomia, bien
que sus ojos fuesen azules como el cielo y rubias sus barbas
como aquel sol de Africa que habia dorado a fuego[96-5] la primitiva
blancura europea de su semblante.
--iBuenos dias, _Manos-gordas_!--grito en castellano el antiguo
30 espanol, tan luego como diviso al marroqui.
Y su voz expreso la alegria melancolica propia del extranjero
que halla ocasion de hablar la lengua patria.
(p97)
--iBuenos dias, Juan Falgueira!--respondio sarcasticamente
ben-Carime.
El renegado temblo de pies a cabeza al oir semejante saludo,
y saco del arado la reja de hierro como para defender su vida.
05 --?Que nombre acabas de pronunciar?--anadio luego,
avanzando hacia _Manos-gordas_.
Este lo aguardaba riendose, y le respondio en arabe, con un
valor de que nadie le hubiera creido capaz:
--He pronunciado... tu verdadero nombre: el nombre
10 que llevabas en Espana cuando eras cristiano, y que yo conozco
desde que estuve en Oran[97-1] hace tres anos....
--?En Oran?
--iEn Oran, si, senor!... ?Que tiene eso de extraordinario?
De alli habias venido tu a Marruecos,[97-2] y alli fui yo a comprar
15 gallinas. Alli pregunte tu historia, dando tus senas, y alli
me la contaron varios espanoles. Supe,[97-3] por tanto, que eras
gallego, que te llamabas Juan Falgueira, y que te habias escapado
de la Carcel Alta de Granada, donde estabas ya en
capilla para ir a la horca por resultas de[97-4] haber robado y dado
20 muerte, hace quince anos, a unos senores a quienes servias en
clase de mulero.... ?Dudaras ahora de que te conozco
perfectamente?
--Dime, alma mia...--respondio el renegado con voz
sorda y mirando a su alrededor--?y has contado eso a algun
25 marroqui? ?Lo sabe alguien mas que tu en esta condenada
tierra? Porque es el caso que yo quiero vivir en paz, sin que
nadie ni nada me recuerde aquella mala hora, que harto he
purgado. Soy pobre; no tengo familia, ni patria, ni lengua, ni
el Dios que me crio. Vivo entre enemigos, sin mas capital
30 que estos bueyes y que esos secanos, comprados a fuerza de[97-5]
diez anos de sudores.... Por consiguiente, haces muy mal
en venir a decirme....
--iEspera!--respondiole muy alarmado _Manos-gordas_--No
me eches esas miradas de lobo, que vengo a hacerte un (p98)
gran favor, y no a ofenderte por mero capricho. iA nadie he
contado tu desgraciada historia! ?Para que? iTodo secreto
puede ser un tesoro, y quien lo cuenta se queda sin el! Hay,
empero, ocasiones en que se hacen _cambios de secretos_ sumamente
05 utiles. Por ejemplo: yo te voy a contar un importante
secreto mio, que te servira como de fianza del tuyo, y que nos
obligara a ser amigos toda la vida....
--Te oigo. Concluye....--respondio calmosamente el
renegado.
10 Aben-Carime leyole entonces el pergamino arabe, que Juan
Falgueira oyo sin pestanear y como enojado; visto lo cual[98-1]
por el moro, y a fin de acabar de atraerse su confianza, le
revelo tambien que habia robado aquel documento a un cristiano
de Ceuta....
15 El espanol se sonrio ligeramente al pensar en el mucho
miedo que debia de tenerle el mercader de huevos y de
gallinas cuando le contaba sin necesidad aquel robo, y, animado
el pobre _Manos-gordas_ con la sonrisa de ben-Munuza,
entro al fin en el fondo del asunto, hablando de la siguiente
20 manera:
--Supongo que te has hecho cargo[98-2] de la importancia de
este documento y de la razon por que te lo he leido. Yo no
se donde esta la _Torre de Zoraya_, ni _Aldeire_, ni el _Cenet_: yo
no sabria ir a Espana, ni caminar por ella; y, ademas, alli me
25 matarian por no ser cristiano, o, cuando menos,[98-3] me robarian
el tesoro antes o despues de descubierto.[98-4] Por todas estas
razones necesito que me acompane un espanol fiel y leal, de
cuya vida sea yo dueno y a quien pueda hacer ahorcar con
media palabra; un espanol, en fin, como tu, Juan Falgueira, que,
30 despues de todo, nada adelantaste con robar ni matar, pues
trabajas aqui como un asno, cuando con los millones que voy a
proporcionarte podras irte a America, a Francia, a la India, y
gozar, y triunfar, y subir tal vez hasta rey.[98-5] ?Que te parece
mi proyecto?[98-6]
(p99)
--Que esta bien hilado, como obra de un moro....--respondio
ben-Munuza, de cuyas recias manos, cruzadas sobre
la rabadilla, pendia, balanceandose, la barra de hierro a la
manera de la cola de un tigre.
05 _Manos-gordas_ se sonrio ufanamente, creyendo aceptada su
proposicion.
--Sin embargo....--anadio despues el sombrio gallego.--Tu
no has caido en una cuenta[99-1]....
--?En cual?--pregunto comicamente ben-Carime, alzando
10 mucho la cara y no mirando a parte alguna, como quien se
dispone a oir sandeces y majaderias.
--iTu no has caido en que yo seria tonto de capirote[99-2] si
me marchase contigo a Espana a ponerte en posesion de...
medio tesoro, contando con que tu me pondrias a mi en posesion
15 del otro medio! Lo digo porque no tendrias mas que
pronunciar media palabra el dia que llegasemos a Aldeire y te
creyeses libre de peligros, para zafarte de mi compania y de
darme la mitad de las halladas riquezas.... iEn verdad que
no eres tan listo como te figuras, sino un pobre hombre, digno
20 de lastima, que te has metido en un callejon sin salida al
descubrirme las senas de ese gran tesoro y decirme al mismo tiempo
que conoces mi historia, y que, si yo fuera contigo a Espana,
serias dueno absoluto de mi vida!... Pues ?para que te
necesito yo a ti? ?Que falta me hace tu ayuda para ir a apoderarme
25 del tesoro entero? ?Ni[99-3] que falta me haces en el
mundo? ?Quien eres tu, desde el momento en que me has
leido ese pergamino, desde el momento en que puedo quitartelo?
--?Que dices?--grito _Manos-gordas_, sintiendo de pronto
circular por todos sus huesos el frio de la muerte.
30 --No digo nada.... iToma!--respondio Juan Falgueira,
asestando un terrible golpe con la barra de hierro sobre
la cabeza de ben-Carime, el cual rodo en tierra, echando sangre
por ojos, narices y boca, y sin poder articular palabra....
El desgraciado estaba muerto.
(p100)
XII
Tres o cuatro semanas despues de la muerte de _Manos-gordas,_
el veintitantos[100-1] de Febrero de 1821, nevaba si habia
que nevar[100-2] en la villa de Aldeire y en toda la elegantisima
sierra andaluza,[100-3] a que la propia nieve da vida y nombre.
05 Era domingo de Carnaval, y la campana de la iglesia llamaba
por cuarta vez a misa, con su voz delgada y pura como la de un
nino, a los ateridos cristianos de aquella feligresia demasiado
proxima al cielo, los cuales no se resignaban facilmente, en dia
tan crudo y desapacible, a dejar la cama o a separarse de los
10 tizones, alegando acaso, como pretexto, que "los dias de
Carnestolendas no se debe rendir culto a Dios, sino al diablo."
Algo semejante decia por lo menos el tio Juan Gomez a su
piadosa mujer, la sena[100-4] Torcuata, defendiendose, en el rincon
del fuego, de los argumentos con que nuestra amiga le rogaba
15 que no bebiera mas aguardiente ni comiese mas roscos, sino
que la acompanase a misa, a fuer de buen cristiano, sin miedo
alguno a las criticas del maestro de escuela y demas electores
liberales; y muy enredada estaba la disputa cuando cata aqui[100-5]
que entro en la cocina el tio Jenaro, mayoral de los pastores
20 de su merced, y dijo, quitandose el sombrero y rascandose la
cabeza, todo de un solo golpe:[100-6]
--iBuenos dias nos de Dios, senor Juan y sena Torcuata!
Ya se haran ustedes cargo[100-7] de que algo habra sucedido por
alla arriba para que yo baje por aqui con tan mal tiempo, no
25 tocandome oir misa este domingo. ?Como va de salud?
--iVaya! ivaya! ino espero mas!--exclamo la mujer del
alcalde, cruzandose la mantilla[100-8] con violencia.--iEstaria de
Dios[100-9] que hoy echases la misa en el puchero![100-10] iYa
tienes ahi conversacion y copas para todo el dia, sobre si [100-11]
30 las cabras estan prenadas o sobre si los borregos han echado
cuernos!
(p101)
iTe condenaras, Juan; te condenaras si no haces pronto las
paces con la Iglesia dejando la maldita alcaldia!
Marchado que se hubo[101-1] la sena Torcuata, el Alcalde alargo
un rosco y una copa al mayoral, y le dijo:
05 --iSimplezas de mujeres, tio Jenaro! Arrimese usted a la
lumbre y hable. ?Que ocurre por alla arriba?
--iPues nada! que ayer tarde el cabrero Francisco vio que
un hombre, vestido a la malaguena, con pantalon largo y chaquetilla
de lienzo, y liado en una manta de muestra,[101-2] se habia
10 metido en el _corral nuevo_ por la parte que todavia no tiene
tapia, y rondaba la _Torre del Moro_, estudiandola y midiendola
come si fuese un maestro de obras.[101-3] Preguntole Francisco que
significaba aquello, y el forastero le interrogo a su vez _quien era
el dueno de la Torre_; y como Francisco le dijese que _nada menos
15 que el Alcalde del pueblo_, repuso que el hablaria a la noche con
su merced y le explicaria sus planes. Llego presto la noche,
y el hombre hizo como que se marchaba,[101-4] con lo que el cabrero
se encerro en su choza, que, como sabe usted, dista poco de
alli. Dos horas despues de obscurecer enteramente noto el
20 mismo Francisco que en la Torre sonaban ruidos muy raros y
se veia luz, lo cual le lleno de tal miedo que ni tan siquiera
[101-5] se atrevio a ir a mi choza a avisarme; cosa que hizo en
cuanto fue de dia,[101-6] refiriendome el lance de ayer tarde, y
advirtiendome que los tales ruidos[101-7] habian durado toda la
25 noche. Como yo soy viejo, y he servido al Rey, y me asusto de pocas
cosas, me plantifique en seguida en la _Torre del Moro_ acompanado
de Francisco, que iba temblando, y encontramos al forastero
liado en su manta y durmiendo en un cuartucho[101-8] del piso
bajo, que tiene todavia su boveda de hormigon. Desperte al
30 sospechoso personaje, y le reconvine por haber pasado la noche
en la casa ajena sin la voluntad de su dueno; a lo que me
respondio que aquello no era casa, sino un monton de escombros,
donde bien podia haberse albergado un pobre caminante
en noche de nieves, y que estaba dispuesto a presentarse a (p102)
usted y a explicarle quien era y todas sus operaciones y
pensamientos. Le he hecho, pues, venir conmigo, y en la puerta del
corral aguarda, acompanado del cabrero, a que usted le de
licencia para entrar....
05 --iQue entre!--respondio el tio Hormiga, levantandose
muy alterado por habersele ocurrido, desde las primeras palabras
del mayoral, que todo aquello tenia bastante que ver con
el celebre _tesoro_, a cuyo hallazgo por sus solos esfuerzos habia
renunciado su merced hacia una semana, despues de arrancar
10 antes inutilmente muchas y muy pesadas piedras de silleria.
XIII
Tenemos ya cara a cara y solos al tio Juan Gomez y al
forastero.
--?Como se llama usted?--interrogo el primero al segundo
con todo el imperio de un Alcalde de monterilla[102-1] y sin
15 invitarle a que se sentara.
--Llamome Jaime Olot--respondio el hombre misterioso.
--iSu habla de usted no me parece de esta tierra!...--?Es
usted ingles?
--Soy catalan.[102-2]
20 --iHombre! iCatalan!... Me parece bien. Y...
?que le trae a usted por aqui? Sobre todo, ?que diablos de
medidas tomaba usted ayer en mi _Torre_?
--Le dire a usted. Yo soy minero de oficio, y he venido a
buscar trabajo a esta tierra, famosa por sus minas de cobre y
25 plata. Ayer tarde, al pasar por la _Torre del Moro_, vi que con
las piedras de ella extraidas estaban construyendo una tapia, y
que aun seria necesario derribar o arrancar otras muchas para
terminar el cercado.... Yo me pinto solo[102-3] en esto de demoler,
ya sea dando barrenos, ya por medio de mis propios
30 punos, pues tengo mas fuerza que un buey, y ocurrioseme la
idea de tomar a mi cargo, por contrata, la total destruccion (p103)
de la _Torre_ y el arranque de sus cimientos, suponiendo que
llegase a entenderme con el propietario.
El tio Hormiga guino sus ojillos grises, y respondio con
mucha sorna:
05 --Pues, senor; no me conviene la contrata.
--Es que[103-l] hare todo ese trabajo por muy poco precio, casi
de balde....
--iAhora me conviene mucho menos!
El llamado Jaime Olot paro mientes[103-2] en la soflama del tio
10 Juan Gomez, y mirole _a fondo_ como para adivinar el sentido
de aquella rara contestacion; pero, no logrando leer nada en
la fisonomia zorruna de su merced, pareciole oportuno anadir
con fingida naturalidad:
--Tampoco dejaria de agradarme[103-3] recomponer parte de
15 aquel antiguo edificio y vivir en el cultivando el terreno que
destina usted a corral de ganado. iLe compro a usted, pues,
la _Torre del Moro_ y el secano que la circunda!
--No me conviene vender--respondio el tio Hormiga.
--iEs que le pagare a usted el doble de lo que aquello
20 valga!--observo enfaticamente el que se decia catalan.
--iPor esa razon me conviene menos!--repitio el andaluz
con tan insultante socarroneria, que su interlocutor dio un paso
atras, como quien conoce que pisa terreno falso.
Reflexiono, pues, un momento, pasado el cual alzo la cabeza
25 con entera resolucion, echo los brazos a la espalda[103-4] y dijo,
riendose cinicamente:
--iLuego sabe usted que en aquel terreno hay un _tesoro_!
El tio Juan Gomez se agacho, sentado como estaba; y,
mirando al catalan de abajo arriba, exclamo donosisimamente:
30 --iLo que me choca es que lo sepa usted!
--iPues mucho mas le chocaria si le dijese que soy yo el
unico que lo sabe de cierto!
--?Es decir que conoce usted el punto fijo en que se halla
sepultado el tesoro?
(p104)
--Conozco el punto fijo, y no tardaria veinticuatro horas en
desenterrar tanta riqueza como alli duerme a la sombra....
--Segun eso, ?tiene usted cierto documento?...
--Si, senor; tengo un pergamino del tiempo de los moros,
05 de media vara en cuadro..., en que todo eso se explica....
--Digame usted; ?y ese pergamino?...
--No lo llevo sobre mi persona, ni hay para que, supuesto
que me lo se[104-l] de memoria al pie de la letra[104-2] en espanol
10 y en arabe.... iOh! ino soy yo tan bobo que me entregue
nunca con armas y bagajes! Asi es que antes de presentarme
en estas tierras escondi el pergamino... donde nadie mas
que yo podra dar con el.
--iPues entonces no hay mas que hablar! Senor Jaime
15 Olot, entendamonos como dos buenos amigos...--exclamo
el Alcalde, echando al forastero una copa de aguardiente.
--iEntendamonos!--repitio el forastero, sentandose sin
mas permiso y bebiendose la copa en toda regla.
--Digame usted--continuo el tio Hormiga,--y digamelo
20 sin mentir, para que yo me acostumbre a creer en su formalidad....
--Vaya usted preguntando, que yo me callare cuando me
convenga ocultar alguna cosa.
--?Viene usted de Madrid?
25 --No, senor. Hace veinticinco anos que estuve en la corte
por primera y ultima vez.
--?Viene usted de Tierra Santa?
--No, senor. No me da por ahi.[104-3]
--?Conoce usted a un abogado de Ugijar llamado D. Matias
30 de Quesada?
--No, senor; yo detesto a los abogados y a toda la gente
de pluma.
--Pues, entonces, ?como ha llegado a poder de usted ese
pergamino?
(p105)
Jaime Olot guardo silencio.
--iEso me gusta! iveo que no quiere usted mentir!--exclamo
el Alcalde.--Pero tambien es cierto que D. Matias de
Quesada me engano como a un chino,[105-1] robandome dos onzas
05 de oro, y vendiendo luego aquel documento a alguna persona
de Melilla[105-2] o de Ceuta.... iPor cierto que, aunque usted
no es moro, tiene facha de haber estado por alla!
--iNo se fatigue usted ni pierda el tiempo! Yo le sacare
a usted de dudas. Ese abogado debio de enviar el manuscrito
10 a un espanol de Ceuta, al cual se lo robo hace tres semanas el
moro que me lo ha traspasado a mi....
--iToma! iya caigo! Se lo enviaria a un sobrino que
tiene de musico[105-3] en aquella catedral..., a un tal Bonifacio
de Tudela....
15 --Puede ser.
--iPicaro D. Matias! iEstafar de ese modo a su compadre![105-4]
iPero vease como la casualidad ha vuelto a traer el
pergamino a mis manos!...
--Dira usted a las mias...--observo el forastero.
20 --iA las nuestras!--replico el Alcalde, echando mas
aguardiente.--iPues, senor! isomos millonarios! Partiremos
el tesoro mitad por mitad, dado que[105-5] ni usted puede excavar
en aquel terreno sin mi licencia, ni yo puedo hallar el
tesoro sin auxilio del pergamino que ha llegado a ser de
25 usted. Es decir, que la suerte nos ha hecho hermanos.
iDesde hoy vivira usted en mi casa! iVaya otra copa!
Y, en seguidita que almorcemos,[105-6] daremos principio a las
excavaciones....
Por aqui iba la conferencia cuando la sena Torcuata volvio
30 de misa. Su marido le refirio todo lo que pasaba y le hizo la
presentacion del senor Jaime Olot. La buena mujer oyo con
tanto miedo como alegria la noticia de que el _tesoro_ estaba a
punto de parecer; santiguose repetidas veces al enterarse de la
traicion y vileza de su compadre D. Matias de Quesada, y miro (p106)
con susto al forastero, cuya fisonomia le hizo presentir grandes
infortunios.
Sabedora, en fin, de que tenia que dar de almorzar a aquel
hombre, entro en la despensa a sacar de lo mas precioso y
05 reservado que contenia, o sea lomo en adobo y longaniza
de la reciente matanza, no sin decirse mientras destapaba las
respectivas orzas:
--iTiempo es de que parezca el _tesoro_; pues, entre si
parece o no parece,[106-1] nos lleva de coste los treinta y dos
10 duros de la famosa jicara de chocolate, la antigua amistad del
compadre D. Matias, estas hermosas tajadas, que tan ricas habrian
estado con pimientos y tomates en el mes de Agosto, y el tener
de huesped a un forastero de tan mala cara. iMalditos sean
los tesoros, y las minas, y los diablos, y todo lo que esta debajo
15 de tierra, menos el agua y los fieles difuntos!
XIV
Pensando estaba asi la sena Torcuata, y ya se dirigia a las
hornillas con una sarten en cada mano, cuando se oyeron sonar
en la calle gritos y silbidos de viejas y chicuelos, y voces de
gente mas formal que decia:
20 --iSenor Alcalde! iAbra usted la puerta! iLa Justicia
de la ciudad esta entrando en el pueblo con mucha tropa!
Jaime Olot se puso mas amarillo que la cera al oir aquellas
palabras, y dijo, cruzando las manos:
--iEscondame usted, senor Alcalde! iDe lo contrario,[106-2] no
25 tendremos tesoro! iLa justicia viene en mi busca!
--?En busca de usted? ?Por que razon? ?Es usted algun
criminal?
--iBien lo decia yo!--grito la tia Torcuata.--iDe esa
cara triste no podia venir nada bueno! iTodo esto es cosa
30 de Lucifer!
(p107)
--iPronto! ipronto!--anadio el forastero.--iSaqueme
usted por la puerta del corral!
--iBien! Pero deme usted antes las senas del tesoro....--expuso
el tio Hormiga.
05 --Senor Alcalde....--seguian diciendo los que llamaban a
la puerta. --iAbra usted! iEl pueblo esta cercado! iParece
que buscan a ese hombre que habla con usted hace una
hora!...
--iAbrid al Juzgado de primera instancia![107-1]--grito por
10 ultimo una voz imperiosa, acompanada de fuertes golpes
dados a la puerta.
--iNo hay remedio!--dijo el Alcalde, yendo a abrir, mientras
que el forastero se encaminaba por la otra puerta en busca
del corral.
15 Pero el mayoral y el cabrero, advertidos de todo, le cerraron
el paso, y entre ellos y los soldados, que ya penetraban tambien
por aquella puerta, lo cogieron y ataron sin contratiempo
alguno, aunque aquel diablo de hombre desplego en la lucha
las fuerzas y la agilidad de un tigre.
20 El alguacil del Juzgado, a cuyas ordenes iban un escribano y
veinte soldados de infanteria, contaba entre tanto al despavorido
Alcalde las causas y fundamentos de aquella prision tan
aparatosa.
--Ese hombre--decia--con quien usted estaba encerrado
25 ... no se por que, hablando de... no se que asunto, es el
celebre gallego Juan Falgueira, que degollo y robo hace quince
anos a unos senores, de quienes era mulero, en cierta caseria
de la vega de Granada, y que se escapo de la capilla la vispera
de la ejecucion vestido con el habito del fraile que lo auxiliaba,
30 a quien dejo alli medio estrangulado. El mismisimo Rey
(q.D.g.[107-2]) recibio hace quince dias una carta de Ceuta,
firmada por un moro llamado _Manos-gordas_, en que le decia
que Juan Falgueira, despues de haber residido largo tiempo en (p108)
Oran y otros puntos de Africa, iba a embarcarse para Espana,
y que seria facil echarle mano[108-1] en Aldeire del Cenet,
pensaba comprar una torre de moros y dedicarse a la mineria....
Al propio tiempo el Consul espanol en Tetuan escribia a
05 nuestro Gobierno participandole que una mora llamada Zama
se le habia presentado quejandose de que el renegado espanol
ben-Munuza, antes Juan Falgueira, acababa de embarcarse
para Espana despues de asesinar al moro _Manos-gordas_, marido
de la querellante, y de haberle robado cierto precioso pergamino....
10 Por todo ello, y muy principalmente por el atentado
contra el fraile en la capilla, S.M. el Rey ha recomendado
con particular encarecimiento a la Chancilleria[108-2] de Granada la
captura del tal facineroso y su inmediata ejecucion en aquella
misma capital.
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