Novelas Cortas by Pedro Antonio de Alarcon
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El hecho fue el siguiente, segun que[55-5] me lo han contado
personas dignas de entera fe, que intervinieron en el muy de
25 cerca[55-6] y que todavia andan por el mundo.--Oid sus palabras
textuales.
(p56)
II
--Buenos dias, abuelo[56-1]...--dije yo.
--Dios guarde a V., senorito...--dijo el.
--iMuy solo va V. por estos caminos!...
--Si, senor. Vengo de las minas de Linares,[56-2] donde he estado
05 trabajando algunos meses, y voy a Gador[56-3] a ver a mi familia.
--?Usted ira[56-4]...?
--Voy a Almeria[56-5]..., y me he adelantado un poco a la
galera[56-6] porque me gusta disfrutar de estas hermosas mananas
de Abril.--Pero, si no me engano, usted rezaba cuando yo
10 llegue....--Puede V. continuar.--Yo seguire leyendo entretanto,
supuesto que el escaso andar de esa infame galera le
permite a uno estudiar en mitad de los caminos....
--iVamos! Ese libro es alguna historia....--Y ?quien
le ha dicho a V. que yo rezaba?
15 --iToma! iyo, que le he visto a V. quitarse el sombrero[56-7] y
santiguarse!
--Pues ique demonio! hombre.... (?Por que he de negarlo?)[56-8]
Rezando iba....--iCada uno tiene sus cuentas con
Dios!
20 --Es mucha verdad.
--?Piensa V. andar largo?[56-9]
--?Yo?--Hasta la venta....
--En este caso, eche V. por esa vereda[56-10] y cortaremos
camino.
25 --Con mucho gusto. Esa canada me parece deliciosa.--Bajemos
a ella.
Y, siguiendo al viejo, cerre el libro, deje el camino y descendi
a un pintoresco barranco.
Las verdes tintas y diafanidad del lejano horizonte, asi como
30 la inclinacion de las montanas, indicaban ya la proximidad del
Mediterraneo.
(p57)
Anduvimos en silencio algunos minutos, hasta que el minero
se paro de pronto.
--iCabales!--exclamo.
Y volvio a quitarse el sombrero y a santiguarse.
05 Estabamos bajo unas higueras cubiertas ya de hojas, y a la
orilla de un hermoso torrente.
--iA ver,[57-1] abuelito!... (dije, sentandome sobre la hierba.)
Cuenteme V. lo que ha pasado aqui.
--iComo!?Usted sabe....--replico el, estremeciendose.
10 --Yo no se mas... (anadi con suma calma), sino que aqui
ha muerto un hombre...; iy de mala muerte, por mas
senas![57-2]
--iNo se equivoca V., senorito, no se equivoca usted!--Pero
?quien le ha dicho...?
15 --Me lo dicen sus oraciones de V.
--iEs mucha verdad! Por eso rezaba.
Mire tenazmente la fisonomia del minero, y comprendi que
habia sido siempre hombre honrado.--Casi lloraba, y su rezo
era tranquilo y dulce.
20 --Sientese V.[57-3] aqui, amigo mio....--le dije, alargandole
un cigarro de papel.[57-4]
--Pues vera V., senorito....--Vaya,[57-5] imuchas gracias!
--iDelgadillo[57-6] es!...
--Reuna V. dos, y resultara uno bastante grueso--anadi,
25 dandole otro cigarro.
--iDios se lo pague a V.!--Pues, senor... (dijo el viejo,
sentandose a mi lado): hace cuarenta y cinco anos que una
manana muy parecida a esta, pasaba yo casi a esta hora por
este mismo sitio....
30 --iCuarenta y cinco anos!--medite yo.
Y la melancolia del tiempo cayo sobre mi alma.--?Donde
estaban las flores de aquellas cuarenta y cinco primaveras?--iSobre
la frente del anciano blanqueaba la nieve de setenta
inviernos!
(p58)
Viendo el que yo no decia nada, echo unas yescas,[58-1] encendio
el cigarro y continuo de este modo:
--iFlojillo es![58-2]--Pues, senor, el dia que le digo a usted,
venia yo de Gergal[58-3] con una carga de barrilla, y al llegar al
05 punto en que hemos dejado el camino para tomar esta vereda,
me encontre con dos soldados espanoles que llevaban prisionero
a un polaco.[58-4]--En aquel entonces era cuando estaban aqui los
primeros franceses, no los del ano 23,[58-5] sino los otros....
--iYa comprendo! Usted habla de la guerra de la
10 Independencia.
--iHombre! iPues entonces no habia V. nacido!
--iYo lo creo!
--iAh, si! Estara apuntado[58-6] en ese libro que venia V. leyendo.
--Pero ica! iLo mejor de estas guerras no lo rezan[58-7]
15 los libros! iAhi ponen lo que mas acomoda..., y la gente
se lo cree a puno cerrado![58-8]--iYa se ve! iEs necesario tener
tres duros y medio[58-9] de vida, como yo los tendre en el mes de
San Juan,[58-10] para saber mas de cuatro cosas!--En fin, el polaco
aquel[58-11] servia a las ordenes de Napoleon...--del bribonazo
20 [58-12] que murio ya....--Porque ahora dice el senor Cura que hay
otro[58-13]...--Pero yo creo que ese no vendra por estas
tierras....--?Que le parece a V., senorito?
--?Que quiere V. que yo le diga?
--iEs verdad! Su merced no habra estudiado todavia de
25 estas cosas....--iOh! El senor Cura, que es un sujeto muy
instruido, sabe cuando se acabaran los mamelucos de Oriente[58-14]
y vendran a Gador[58-15] los rusos y moscovitas[58-16] a quitar la
Constitucion[58-17]....--Pero ientonces ya me habre yo muerto!...
--Conque vuelvo a la historia de mi polaco.
30 El pobre hombre se habia quedado enfermo en Finana,[58-18] mientras
que sus companeros fugitivos se replegaban hacia Almeria.--Tenia
calenturas, segun supe[58-19] mas tarde....--Una vieja
lo cuidaba por caridad, sin reparar que era un enemigo....
(iMuchos anos de gloria llevara[58-20] ya la viejecita por (p59)
aquellam buena accion!); y, a pesar de que aquello la comprometia,
guardabalo escondido en su cueva, cerca de la Alcazaba[59-1]....
Alli fue donde, la noche antes, dos soldados espanoles, que
iban a reunirse a su batallon, y que por casualidad entraron a
05 encender un cigarro en el candil[59-2] de aquella solitaria
vivienda, descubrieron al pobre polaco, el cual, echado en un
rincon, proferia palabras de su idioma en el delirio de la
[calentura.]
--iPresentemoslo a nuestro jefe! (se dijeron los espanoles).
Este bribon sera fusilado manana, y nosotros alcanzaremos
10 un empleo.
Iwa, que asi se llamaba el polaco, segun luego me conto la
viejecita, llevaba[59-3] ya seis meses de tercianas, y estaba muy
debil, muy delgado, casi hetico.
La buena mujer lloro y suplico, protestando que el extranjero
15 no podia ponerse en camino sin caer muerto a la media
hora[59-4]....
Pero solo consiguio ser apaleada por su falta de "_patriotismo_".
--iTodavia no se me ha olvidado[59-5] esta palabra, que antes no
habia oido pronunciar nunca!
20 En cuanto al[59-6] polaco, figurese V. como miraria[59-7] aquel
lance. --Estaba postrado por la fiebre, y algunas palabras sueltas
que salian de sus labios, medio polacas, medio espanolas, hacian
reir a los dos militares.
--iCallate, _didon_,[59-8] perro, gabacho![59-9]--le decian.
25 Y, a fuerza de golpes, lo sacaron del lecho.
Para no cansar a V., senorito: en aquella disposicion, medio
desnudo, hambriento..., bamboleandose, muriendose...,
ianduvo el infeliz cinco leguas!...
iCinco leguas, senor!...--?Sabe V. los pasos que tienen
30 cinco leguas?--Pues es desde Finana hasta aqui....--iY a
pie!... idescalzo!...
iPienselo V.!... iUn hombre fino, un joven hermoso y
blanco como una mujer, un enfermo, despues de seis meses de
tercianas!... iy con la terciana en aquel momento mismo!...
(p60)
--?Como pudo resistir?
--iAh! iNo resistio!...
--Pero ?como anduvo cinco leguas?
--iToma! iA fuerza de bayonetazos!...
05 --Prosiga V., abuelo.... Prosiga V.
--Yo venia por este barranco, como tengo de costumbre,[60-1]
para ahorrarme terreno, y ellos iban por alla arriba, por el camino.
Detuveme, pues, aqui mismo, a fin de observar el remate
de aquel horror, mientras fingia picar un cigarro[60-2] negro de los
10 de entonces....
Iwa jadeaba como un perro proximo a rabiar.... Venia con
la cabeza descubierta, amarillo como un desenterrado, con dos
rosetas encarnadas en lo alto de las mejillas y con los ojos
llameantes, pero caidos...: ihecho,[60-3] en fin, un Cristo en la
15 calle de la Amargura[60-4]!...
--_iMi querer morir!_[60-5] _iMatar a mi, por Dios!_--balbuceaba
el extranjero con las manos cruzadas.
Los espanoles se reian de aquellos disparates, y le llamaban
_franchute_,[60-6] _didon_ y otras cosas.
20 Doblaronse al fin las piernas de Iwa, y cayo redondo[60-7] al
suelo.
Yo respire, porque crei que el pobre habia dado su alma a
Dios.
Pero un pinchazo que recibio en un hombro le hizo erguirse
25 de nuevo.
Entonces se acerco a este barranco para precipitarse y
morir....
Al impedirlo los soldados, pues no les acomodaba que
muriera su prisionero, me vieron aqui con mi mulo, que, como
30 he dicho, estaba cargado de barrilla.
--iEh, camarada! (me dijeron, apuntandome con los
fusiles.)--iSuba V ese mulo![60-8]
Yo obedeci sin rechistar, creyendo hacer un favor al extranjero.
(p61)
--?Donde va V.?[61-1]--me preguntaron cuando hube subido.
--Voy a Almeria.... (les respondi). iY eso que ustedes
estan haciendo es una inhumanidad!
--iFuera sermones!--grito uno de los verdugos.
05 --iUn arriero _afrancesado_!--dijo el otro.
--iCharla mucho..., y veras lo que te sucede!
La culata de un fusil cayo sobre mi pecho....
iEra la primera vez que me pegaba un hombre, fuera de mi
padre!
10 --_iNo irritar, no incomodar!_--exclamo el polaco, asiendose
a mis pies; pues habia caido de nuevo en tierra.
--iDescarga la barrilla!--me dijeron los soldados.
--?Para que?
--Para montar en el mulo a este judio.[61-2]
15 --Eso es otra cosa.... Lo hare con mucho gusto.
Dije, y me puse a descargar.
--_No..., no..., no...._ (exclamo Iwa.) _iTu dejar
que me maten!_
--iYo no quiero que te maten, desgraciado!--exclame,
20 estrechando las ardientes manos del joven.
--_iPero mi si querer! iMatar tu a mi, por Dios_!...
--?Quieres que yo te mate?
--_iSi..., si..., hombre bueno! iSufrir mucho!_
Mis ojos se llenaron de lagrimas.
25 Volvime a los soldados, y les dije con tono de voz que hubiera
conmovido a una piedra:
--iEspanoles, compatriotas, hermanos! Otro[61-3] espanol, que
ama tanto como el que mas[61-4] a nuestra patria, es quien os
[suplica.]
--iDejadme solo con este hombre!
30 --iNo digo que es _afrancesado_!--exclamo uno de ellos.
--iArriero del diablo! (dijo el otro): icuidado con lo que
me dices![61-5] iMira que te rompo la crisma![61-6]
--iMilitar de los demonios! (conteste con la misma fuerza.)
Yo no temo a la muerte.[61-7]--iSois dos infames sin corazon! (p62)
iSois dos hombres fuertes y armados, contra un moribundo
inerme!... iSois unos cobardes!--Dadme uno de esos
fusiles, y peleare con vosotros hasta mataros o morir...; pero
dejad a este pobre enfermo, que no puede defenderse.--iAy!
05 (continue, viendo que uno de aquellos tigres se ruborizaba): si,
como yo, tuvieseis hijos; si pensarais que tal vez manana se veran
en la tierra de este infeliz, en la misma situacion que el,
solos, moribundos, lejos de sus padres; si reflexionarais en[62-1]
que este polaco no sabe siquiera lo que hace en Espana; en que
10 sera un quinto[62-2] robado a su familia para servir a la ambicion
de un Rey..., ique diablo![62-3] vosotros le perdonariais....--iSi;
porque vosotros sois hombres antes que espanoles, y este polaco
es un hombre, un hermano vuestro!--?Que ganara Espana
con la muerte de un tercianario? iBatios[62-4] hasta morir con
15 todos los granaderos de Napoleon; pero que sea[62-5] en el campo
de batalla! Y perdonad al debil; ised generosos con el vencido;
sed cristianos, no seais[62-6] verdugos!
--iBasta de letanias![62-7]--dijo el que siempre habia llevado
la iniciativa de la crueldad, el que hacia andar a Iwa a fuerza
20 de bayonetazos, el que queria comprar un empleo al precio de
su cadaver.
--Companero, ?que hacemos?[62-8]--pregunto el otro, medio
conmovido con mis palabras.
--iEs muy sencillo! (repuso el primero.) iMira!
25 Y sin darme tiempo, no digo de evitar, sino de prever sus
movimientos, descerrajo un tiro sobre el corazon del polaco.
Iwa me miro con ternura, no se si antes o despues de morir.
Aquella mirada me prometio el cielo, donde acaso estaba ya
el martir.
30 En seguida los soldados me dieron una paliza con las baquetas
de los fusiles.
El que habia matado al extranjero, le corto una oreja, que
guardo en el bolsillo.
iEra la credencial del empleo que deseaba!
(p63)
Despues desnudo a Iwa, y le robo... hasta cierto medallon
(con un retrato de mujer o de santa) que llevaba al cuello.
Entonces se alejaron hacia Almeria.
Yo enterre a Iwa en este barranco..., ahi..., donde
05 esta V. sentado..., y me volvi a Gergal, porque conoci que
estaba malo.[63-1]
Y, con efecto, aquel lance me costo una terrible enfermedad,
que me puso a las puertas de la muerte.
--Y ?no volvio V. a ver a aquellos soldados? ?No sabe V.
10 como se llamaban?0
--No, senor; pero, por las senas que me dio mas tarde la
viejecita que cuido al polaco, supe[63-2] que uno de los dos
espanoles tenia el apodo de _Risas_, y que aquel era justamente el
que habia matado y robado al pobre extranjero.
15 En esto nos alcanzo la galera: el viejo y yo subimos al
camino; nos apretamos la mano, y nos despedimos muy contentos
el uno del otro.--iHabiamos llorado juntos!
III
Tres noches despues tomabamos cafe varios amigos en el
precioso casino de Almeria.
20 Cerca de nosotros, y alrededor de otra mesa, se hallaban dos
viejos, militares retirados, Comandante el uno y Coronel el otro,
segun dijo alguno que los conocia.
A pesar nuestro, oiamos su conversacion, pues hablaban tan
alto como suelen los que han mandado mucho.
25 De pronto hirio mis oidos y llamo mi atencion esta frase del
Coronel:
--El pobre _Risas_....
--_iRisas!_--exclame para mi.
Y me puse a escuchar de intento.
30 --El pobre _Risas_... (decia el Coronel) fue hecho prisionero
por los franceses cuando tomaron a Malaga, y, de deposito (p64)
en deposito, fue a parar nada menos que a Suecia,[64-1] donde yo
estaba tambien cautivo, como todos los que no pudimos escaparnos
con el Marques de la Romana.[64-2]--Alli lo conoci, porque
intimo con Juan, mi asistente de toda la vida, o de toda mi
05 carrera; y cuando Napoleon tuvo la crueldad de llevar a Rusia,
formando parte de su Grande Ejercito, a todos los espanoles
que estabamos prisioneros en su poder, tome de ordenanza a
_Risas_.[64-3] Entonces me entere de que tenia un miedo cerval[64-4]
a los polacos, o un terror supersticioso a Polonia,[64-5] pues no
10 hacia mas que preguntarnos a Juan y a mi "si tendriamos que pasar
por aquella tierra para ir a Rusia," estremeciendose a la idea
de que tal[64-6] llegase a acontecer.--Indudablemente, a aquel
hombre, cuya cabeza no estaba muy firme por lo mucho que
habia abusado de las bebidas espirituosas,[64-7] pero que en lo
15 demas era un buen soldado y un mediano cocinero, le habia
ocurrido algo grave con algun polaco, ora[64-8] en la guerra de
Espana,[64-9] ora en su larga peregrinacion por otras naciones.
--Llegados a Varsovia,[64-10] donde nos detuvimos algunos dias,
_Risas_ se puso gravemente enfermo, de fiebre cerebral, por resultas
20 del terror panico que le habia acometido desde que entramos
en tierra polonesa; y yo, que le tenia ya cierto carino, no quise
dejarlo alli solo cuando recibimos la orden de marcha, sino que
consegui de mis Jefes que Juan se quedase en Varsovia cuidandolo,
sin perjuicio de que,[64-11] resuelta aquella crisis de un modo
25 o de otro, saliese luego en mi busca con algun convoy de
equipajes y viveres, de los muchos que seguirian a la nube de
gente en que mi regimiento figuraba a vanguardia.--iCual
fue, pues, mi sorpresa cuando, el mismo dia que nos pusimos
en camino, y a las pocas horas de haber echado a andar,[64-12] se
30 me presento mi antiguo asistente lleno de terror, y me dijo lo
que acababa de suceder con el pobre _Risas_!--iDigole a V.
que el caso es de lo mas singular[64-13] y estupendo que haya
ocurrido nunca!--Oigame, y vera si hay motivo para que yo no
haya olvidado esta historia en cuarenta y dos anos.--Juan (p65)
habia buscado un buen alojamiento para cuidar a _Risas_, en
casa de cierta labradora viuda, con tres hijas casaderas, que
desde que llegamos a Varsovia los espanoles no habia dejado
de preguntarnos a varios, por medio de interpretes franceses,
05 si sabiamos algo de un hijo suyo llamado _Iwa_, que vino a la
guerra de Espana en 1808, y de quien hacia tres anos no tenia
noticia alguna, cosa que no pasaba a las demas familias que se
hallaban en identico caso.--Como Juan era tan zalamero,
hallo modo de consolar y esperanzar a aquella triste madre, y
10 de aqui[65-1] el que, en recompensa, ella se brindara[65-2] a cuidar
a _Risas_ al verlo caer en su presencia atacado de una fiebre
cerebral...--Llegados a casa de la buena mujer, y cuando esta
ayudaba a desnudar al enfermo, Juan la vio palidecer de pronto
15 y apoderarse convulsivamente de cierto medallon de plata, con
una efigie o retrato en miniatura, que _Risas_ llevaba siempre al
pecho, bajo la ropa, a modo de talisman o conjuro contra los
polacos, por creer[65-3] que representaba a una Virgen o Santa de
aquel pais.--_iIwa! iIwa!_--grito despues la viuda de un
20 modo horrible, sacudiendo al enfermo, que nada entendia,
aletargado como estaba por la fiebre.--En esto acudieron las
hijas; y, enteradas del caso, cogieron el medallon, lo pusieron
al lado del rostro de su madre, llamando por medio de senas la
atencion de Juan para que viese, como vio, que la tal efigie[65-4]
25 no era mas que el retrato de aquella mujer, y, encarandose
entonces con el, visto que su compatriota no podia responderles,
comenzaron a interrogarle mil cosas con palabras ininteligibles,
bien que con gestos y ademanes que revelaban claramente la
mas siniestra furia.--Juan se encogio de hombros, dando a
entender por senas que el no sabia nada de la procedencia de
30 aquel retrato, ni conocia a _Risas_ mas que de muy poco
tiempo....--Elnoble semblante de mi honradisimo asistente debio
de probar[65-5] a aquellas cuatro leonas encolerizadas que el pobre
no era culpable....--iAdemas, el no llevaba el medallon!--Pero
el otro... ial otro, al pobre _Risas_, lo mataron a (p66)
golpes y lo hicieron pedazos con las unas!--Es cuanto se[66-1]
con relacion a este drama, pues nunca he podido averiguar por
que tenia _Risas_ aquel retrato.
--Permitame V. que se lo cuente yo....--dije sin poder
05 contenerme.
Y acercandome a la mesa del Coronel y del Comandante,
despues de ser presentado a ellos por mis amigos, les referi a
todos la espantosa narracion del minero.
Luego que conclui, el Comandante, hombre de mas de
10 setenta anos, exclamo con la fe sencilla de un militar antiguo,
con el arranque de un buen espanol y con toda la autoridad de
sus canas:
--iVive Dios, senores, que[66-2] en todo eso hay algo mas que
una casualidad!
Almeria, 1854.
EL LIBRO TALONARIO (p67)
HISTORIETA RURAL
I
La accion comienza en Rota.--Rota es la menor de aquellas
encantadoras poblaciones hermanas que forman el amplio semicirculo
de la bahia de Cadiz;[67-2] pero, con ser la menor,[67-3] no ha
faltado quien ponga los ojos en ella.--El Duque de Osuna, a
05 titulo de Duque de Arcos,[67-4] la ostenta entre las perlas de su
corona hace muchisimo tiempo, y tiene alli su correspondiente
castillo senorial, que yo pudiera describir piedra por piedra....
Mas no se trata aqui de castillos, ni de duques, sino de los
celebres campos que rodean a Rota y de un humildisimo hortelano,
10 a quien llamaremos _el tio Buscabeatas_,[67-5] aunque no era
este su verdadero nombre, segun parece.
Los campos de Rota (particularmente las huertas) son tan
productivos que, ademas de tributarle al Duque de Osuna
muchos miles de fanegas de grano y de abastecer de vino a
15 toda la poblacion (poco amante del agua potable y malisimamente
dotada de ella), surten de frutas y legumbres a Cadiz, y
muchas veces a Huelva,[67-6] y en ocasiones a la misma Sevilla,[67-7]
sobre todo en los ramos de tomates y calabazas, cuya excelente
calidad, suma abundancia y consiguiente baratura exceden
20 a toda ponderacion;--por lo que[67-8] en _Andalucia la Baja_[67-9]
se da a los rotenos[67-10] el dictado de _calabaceros_ y de
_tomateros_, [67-11] que ellos aceptan con noble orgullo.
Y, a la verdad, motivo tienen para enorgullecerse de semejantes
motes; pues es el caso que aquella tierra de Rota que
25 tanto produce (me refiero a la de las huertas); aquella tierra (p68)
que da para el consumo y para la exportacion; aquella tierra
que rinde tres o cuatro cosechas al ano, ni es tal tierra,[68-1] ni
Cristo que lo fundo,[68-2] sino arena pura y limpia, expelida sin
cesar por el turbulento Oceano, arrebatada por los furiosos
05 vientos del Oeste y esparcida sobre toda la comarca rotena, como las
lluvias de ceniza que caen en las inmediaciones del Vesubio.[68-3]
Pero la ingratitud de la Naturaleza esta alli mas que compensada
por la constante laboriosidad del hombre.--Yo no
conozco, ni creo que haya en el mundo, labrador que trabaje
10 tanto como el roteno.--Ni[68-4] un leve hilo de agua dulce fluye
por aquellos melancolicos campos.... ?Que importa? iEl
_calabacero_ los ha acribillado materialmente de pozos, de donde
saca, ora[68-5] a pulso, ora por medio de norias, el precioso humor
que sirve de sangre a los vegetales!--La arena carece de
15 fecundos principios, del asimilable _humus_[68-6].... ?Que importa?
iEl _tomatero_ pasa la mitad de su vida buscando y
allegando sustancias que puedan servir de abono, y convirtiendo
en estiercol hasta las algas del mar!--Ya poseedor de
ambos preciosos elementos, el hijo de Rota va estercolando
20 pacientemente, no su heredad entera (pues le faltarla abono
para tanto), sino redondeles de terreno del vuelo de un plato
chico,[68-7] y en cada uno de estos redondeles estercolados siembra
un grano de simiente de tomate o una pepita de calabaza, que
riega luego a mano con un jarro muy diminuto, como quien da
25 de beber a un nino.
Desde entonces hasta la recoleccion cuida diariamente una por
una las plantas que nacen en aquellos redondeles, tratandolas con
un mimo y un esmero solo comparables a la solicitud con que
las solteronas cuidan sus macetas. Un dia le anade a tal mata[68-8]
30 un punadillo de estiercol; otro le echa una chorreadita de
agua; ora las limpia a todas de orugas y demas insectos daninos;
ora cura a las enfermas, entablilla a las fracturadas, y
pone parapetos de cana y hojas secas a las que no pueden
resistir los rayos del sol o estan demasiado expuestas a los (p69)
vientos del mar; ora, en fin, cuenta los tallos, las hojas, las
flores o los frutos de las mas adelantadas y precoces, y les
habla, las acaricia, las besa, las bendice y hasta les pone
expresivos nombres para distinguirlas e individualizarlas en su
05 imaginacion.--Sin exagerar: es ya un proverbio (y yo lo he
oido repetir muchas veces en Rota) que el hortelano de aquel
pais _toca por lo menos cuarenta veces con su propia mano a
cada mata de tomates que nace en su huerta_.--Y asi se explica
que los hortelanos viejos de aquella localidad lleguen a quedarse
10 encorvados, hasta tal punto que casi se dan[69-1] con las
rodillas en la barba[69-2]....
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